Philip Fisher: las 7 lecciones de inversión que siguen vigentes más de 60 años después

No todos los grandes inversores alcanzan la fama de Warren Buffett. Sin embargo, algunos han dejado una huella igual de profunda en la forma de analizar empresas. Ese es el caso de Philip Fisher, considerado uno de los pioneros de la inversión en empresas de crecimiento y autor de uno de los libros más influyentes de la historia de la inversión: Common Stocks and Uncommon Profits, publicado en 1958.

Su forma de estudiar los negocios fue innovadora para su época y muchas de sus ideas continúan utilizándose hoy en día. De hecho, Warren Buffett ha reconocido públicamente que su filosofía de inversión combina las enseñanzas de Benjamin Graham y las de Philip Fisher.

A continuación, repasamos algunas de las principales lecciones que Fisher dejó a los inversores y que, más de seis décadas después, siguen plenamente vigentes.

1. Buscar empresas con potencial de crecimiento a largo plazo

Fisher defendía que las mejores inversiones eran aquellas empresas con capacidad para aumentar sus ventas y beneficios durante muchos años.

Para ello, analizaba si la compañía disponía de productos o servicios con un mercado suficientemente amplio para seguir creciendo.

2. Analizar la calidad del equipo directivo

En sus famosos 15 puntos, Fisher otorgaba una gran importancia a la dirección de la empresa.

Consideraba esencial que el equipo directivo tuviera capacidad para desarrollar el negocio, afrontar nuevos retos y comunicar con transparencia a los accionistas.

3. Ir más allá de los estados financieros

Fisher sostenía que las cuentas de una empresa eran importantes, pero no suficientes para comprender su verdadero potencial.

Por ello, defendía estudiar aspectos como la organización, la capacidad comercial, la investigación y desarrollo o la posición competitiva del negocio.

4. Utilizar el método "Scuttlebutt"

Una de sus aportaciones más conocidas fue el método Scuttlebutt, que consistía en obtener información hablando con personas relacionadas con la empresa, como clientes, proveedores, competidores o antiguos empleados.

Su objetivo era contrastar la información pública con el funcionamiento real del negocio.

5. Valorar la capacidad de innovación

Fisher prestaba especial atención a las empresas que invertían de forma continuada en investigación y desarrollo y que eran capaces de lanzar nuevos productos o mejorar los existentes.

Consideraba que la innovación era uno de los factores que podía favorecer el crecimiento futuro de una compañía.

6. Mantener las buenas empresas durante muchos años

En Common Stocks and Uncommon Profits, Fisher defendía que, si la empresa seguía cumpliendo las razones por las que había sido comprada, vender únicamente porque la cotización hubiera subido no era, por sí solo, un motivo suficiente.

7. Comprar empresas de calidad

A lo largo de su carrera, Fisher centró su atención en compañías con productos sólidos, perspectivas de crecimiento y una dirección competente, en lugar de buscar únicamente acciones con valoraciones bajas.

Conclusión

Philip Fisher contribuyó a cambiar la forma de analizar empresas al dar una gran importancia a factores como el crecimiento, la innovación, la calidad del equipo directivo y el conocimiento profundo del negocio.

Más de seis décadas después de la publicación de Common Stocks and Uncommon Profits, muchas de sus ideas siguen formando parte del análisis que realizan inversores de todo el mundo. No en vano, Warren Buffett ha reconocido públicamente que las enseñanzas de Fisher han influido en su forma de invertir, convirtiéndolo en una de las figuras más relevantes de la historia de la inversión.

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