Cuando no hay miedo

Durante los períodos de crisis la gente se asusta y el miedo se apodera de su toma de decisiones. 

Cuando el mercado de acciones cae a sus mejores niveles para la compra y los bienes inmuebles vuelven a estar a precios atractivos para la compra el miedo se apodera de la mayor parte de la población y no deja que tomen la decisión correcta.

Pasados unos años, cuando la todo mejora,  la situación es completamente opuesta.

Actualmente, Estados Unidos va camino de superar el ciclo alcista más largo de su historia en el mercado de acciones, la tasa de desempleo se encuentra en zona de mínimos históricos y los precios de la vivienda han superado, en muchas ciudades, los anteriores máximos de la anterior burbuja inmobiliaria.

Acciones como Amazon, Netflix o Nvidia muestran movimientos de precios cuya verticalidad recuerda a otras burbujas vividas anteriormente, como la burbuja punto com. La verticalidad de los movimientos de precios son una señal técnica de agotamiento de tendencia alcista o lo que es lo mismo de euforia por parte de los compradores. No hay miedo.

Paralelamente, estas mismas empresas cotizan a ratios de valoración lejos de todo razonamiento lógico. ¿Quién compraría una empresa pagando más de 100 veces sus beneficios anuales?¿ y de 200 veces?

Pues bien, actualmente esta situación se está dando. Los inversores están suponiendo un crecimiento futuro medio anual superior al 50% durante los próximos 7 años. Esto no tiene ninguna lógica. El miedo se ha perdido.

Pero la euforia no se ha quedado en la renta variable. Las políticas monetarias de los principales bancos centrales de todo el mundo junto al crecimiento económico han hecho que los precios de los bienes inmuebles vuelvan a estar tan o más inflados que en la anterior burbuja inmobiliaria.

En Estados Unidos, en el año 2011 se tardaban, de media, unos 120 días en vender una vivienda, actualmente la media es de 67 días. En zonas como San Francisco la media es ahora de unos 14 días.

¿Esta locura compradora se puede ver en la economía doméstica?

Sí.

La tasa de ahorro es un  excelente indicador que nos muestra cómo la sociedad gasta más en los períodos de bonanza y ahorra más el los períodos de crisis. Todo lo contrario de lo que haría un "econs".("econs" de "homo economicus" del libro Psicología Económica de Richard H.Thaler)

Actualmente, la tasa de ahorro en Estados Unidos y en España se encuentra en la zona de mínimos históricos que coincide con los últimos años antes de la última crisis financiera.

En el gráfico que les presentamos a continuación podemos observar la relación directa entre la tasa de desempleo y la tasa de ahorro personal en Estados Unidos.

 Personal saving rate vs unemployment rate

Personal saving rate vs unemployment rate

A modo de reflexión, el gráfico anterior explicaría porque tanta gente no gana dinero en bolsa.

Así como el porqué de los movimientos exagerados tanto al alza como a la baja en la cotización de las acciones.

El miedo que atormenta a las sociedades en los períodos de crisis es el mismo que nubla la vista a los inversores cuando toca comprar activos. Y el optimismo desmedido, como actualmente, el que hace comprar activos en el peor momento.

Aunque cueste de aceptar, los sentimientos son amos de nuestras decisiones y nosotros súbditos de ellos.

En consecuencia, la inversión inteligente es un acto de rebeldía contra el sentimiento común.