Amazon y la locura por tener sus acciones

Las acciones de las empresas que cotizan en bolsa se enfrentan a diario a una subasta constante en la que la demanda y la oferta determinan su precio.

Los inversores pujan por las acciones en función de las esperanzas futuras que tengan sobre la empresa y, lo que es más importante, por la demanda futura que habrá sobre las mismas.

Sin embargo, el humano no es perfecto. El comportamiento irracional se encuentra presente de forma casi constante y es este comportamiento el que provoca euforias y pánicos que mueven las precios hasta extremos sin sentido.

Amazon actualmente cotiza a un PER de 171,92.

Es decir que si dividimos el precio de las acciones por el beneficio por acción obtenemos un ratio de 171,92.

En otras palabras, si compráramos toda la compañía y los beneficios actuales se mantuvieran constantes, tardaríamos 171,92 años en recuperar la inversión.

¿Ven lógico comprar acciones de Amazon?

Está claro que los inversores están descontando que los beneficios futuros seguirán creciendo a un ritmo muy elevado.

Pero, ¿no será la euforia y la codicia la que se está apoderando de la toma de decisiones de los inversores?